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monika sosnowska
20 de mayo – 29 de julio, 2017
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wall, kurimanzutto, ciudad de méxico, 2017

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wall, kurimanzutto, ciudad de méxico, 2017

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wall, kurimanzutto, ciudad de méxico, 2017

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wall, kurimanzutto, ciudad de méxico, 2017

Monika Sosnowska ve la arquitectura como la materia prima de su trabajo, analizando los edificios socialistas de los años 60 y 70 de Polonia, donde creció bajo el bloque comunista del Este, y donde sigue viviendo hasta el día de hoy. Sus esculturas reflexionan sobre los principios modernistas de la funcionalidad y la promesa de progreso representada en las construcciones de ese período. A través de su práctica, Sosnowska se enfrenta a los cambios sociales y valores políticos encarnados en nuestros entornos construidos, inspecciona los restos de una era y sus ecos en la vida cotidiana actual.


La división de la galería en dos mitades por una gran pared es concebida por la artista como un instrumento fundamental dentro de la exposición. Este muro divisorio se convierte en una escultura en sí misma, o más bien en una gran instalación compuesta de varias obras más pequeñas que dependen de ella. A medida que las conversaciones geopolíticas contemporáneas se han centrado en territorios circundantes, división y defensa, las fronteras y las paredes nunca han sido más prominentes. Sosnowska modifica la arquitectura preexistente de una pared, transformando el espacio físico a su alrededor en un espacio mental que juega y provoca con las percepciones del espectador. El muro de Sosnowska ofrece una mirada a una ruina abstracta, post-distópica, que retrata imágenes de fragmentos de acero y hormigón inconexos, doblados y rotos, cubiertos y colgados de la edificación divisiva. Mientras que físicamente aparece sólida e intacta, lo que resulta evidente es que sólo existe en un momento, lugar o tiempo particular. Extraída de las profundas y ricas historias de su país natal, la pared de Sosnowska es un catalizador de recuerdos de divisiones y separaciones pasadas. Construida desafiante pero ahora en un estado ingenuo de colapso, la pared se convierte en una portadora metafórica de la memoria en un paisaje más amplio. La construcción evoca asuntos de derechos históricos sobre la tierra, el trazo de límites, control sobre fronteras, control sobre recursos y disputas sobre islas desocupadas.


Consolidando la política y poética del espacio, las formas enredadas localizadas en y alrededor de la pared aluden a estructuras, barreras o cercas distorsionadas y deformadas. En un análisis más cercano, visible entre el vocabulario básico utilizado por el artista, se pueden ver tuberías, pasamanos, puertas, astas bandera y estructuras metálicas. Utilizando materiales como PVC, metal y concreto, Sosnowska replica estructuras una vez funcionales, transformándolas hasta quedar casi irreconocibles. Traduce estas formas construyendo primero pequeños modelos de papel y después obras a escala completa de 1:1 producidas en colaboración con talleres industriales. Las piezas resultantes son réplicas torcidas, que combinan un cierto grado de violencia y maleabilidad con la belleza de las formas torturadas y distorsionadas. Un ejemplo de este efecto se puede encontrar en su escultura al aire libre Fire escape, expuesta en el exterior del Museo Tamayo en la Ciudad de México, donde presentó una exposición individual en 2011.

Deformadas y arrugadas, las esculturas que componen la exposición a veces parecen frágiles, descansando precariamente sobre la pared, mientras que otras son aplastadas con fuerza por debajo de ella. Las tuberías de acero coronadas con bloques de cemento agrietados como el puño, los cristales atravesados y los portadores de bandera deformados evocan el paisaje urbano del que fueron extraídos. A medida que el espectador recorre la instalación, observa como estos objetos metálicos imaginados y obstáculos de seguridad han sido des-soldados y se han vuelto inútiles, reelaborados de su función original a una forma completamente nueva y abstracta. El trabajo de Sosnowska hace que estos elementos parezcan poco familiares, fomentando una nueva forma de percibir tanto la obra de arte como la realidad que nos rodea.

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